Quizás pierda la vista, a través de mis gafas con el cristal lleno de miseria.
Y vuelvo a subir, sin dejar de mirarte. Me escuecen los ojos. No se por que. El suelo esta lleno de agua salada.
Mi dolor no tiene nombre ni apellidos. Se mide en hectáreas. Se sufre desnudo. No se cura.
Mírate… No puede ser cierto.
No entiendo una mierda. No se quien coño soy. No tengo valor para sobrevivir.
Vivo en una disyuntiva. Subordinado ante lo que jure que nunca me vencería.
Dejaré que mis labios rocen cada milímetro de tu piel. Mantendré la mirada fija en tus ojos. Perderé mis lagrimas entre tu pelo.
Pero…
No. Ahora no quiero despertar. Déjame soñar dentro de esta pesadilla.
Déjame no vivir en paz.



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