Se hunden hasta los tobillos en ardiente magma. Mis manos son un par de miserias llenas de añoranza. Gastadas por el sol y erosionadas por el viento.
Poco a poco me voy convirtiendo en un maniquí del caos. Juega conmigo mientras observo caer las gotas de la lluvia.
Menuda metáfora.
Entre páginas mohosas, con ropa harapienta, sudando tinta que ahora se convierte en súplica.
Ahora duele.
Y déjame ya, maldita soledad, guía de incertidumbre y dueña de la penuria. Olvídate de este tu siervo y légalo al vacío. Déjame caer en los calidos brazos de la luna, donde nadie necesita tus cuidados. Abandóname de entre tus pupilas verticales, déjame ensayar entre los colores del invierno.


2 comentarios:
I miss you (y no sólo yo, lo sabes ^^)
:*********
Eternal
Te quiero.
Eso debería bastarte para saber que no estás solo.
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